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ZOOFILIA: DESVIRGADA POR MI PERRO

Esta es la historia de como fuy desvirgada por mi perro en mi adolescencia

Hola mi nombre es Andrea y por motivos que entenderéis este no es mi nombre real. Desde pequeña en la pubertad cuando empezaron a desarrollárseme los pechos y salirme pelo en el chocho ya necesitaba satisfacerme masturbándome todos los días pensando en chicos. El caso es que me daba bastante vergüenza y tenía miedo a quedarme embarazada pero tenía unas inmensas ganas de que me follasen por primera vez como una putilla.

Por aquel entonces teníamos en mi casa un enorme pastor alemán llamado Tor al cual pille un día en el jardín follándose la perra de una vecina, yo no podía parar de mirar y me moje muchísimo. Como mis padres no estaban aproveche para ver toda la escena con tranquilidad y vi los tremendos envites que le metía a la perra y como se quedo encima de ella después de correrse. La escena fue tan fuerte que tuve que ir a mi habitación y masturbarme con fuerza, tuve un orgasmo brutal estaba mojadisima y me chorreaba todo.

Fue entonces cuando empecé a darle vueltas al asunto y no podía quitarme la escena de la cabeza, durante muchos días. Me masturbaba pensando que era yo quien estaba ahí a cuatro patas y mi perro me penetraba con saña sin parar y me inundaba de semen. Yo cada día estaba más caliente no podía dejar de imaginarlo y estaba a punto de explotar de deseo de ser poseída por Tor.
Así que un día que mis padres se fueron de visita todo el día decidí que había llegado el momento de probar y sentir como seria ser penetrada y mas con el pedazo de rabo que había visto aquella mañana.

Llame a Tor y lo metí en mi habitación yo acababa de ducharme y estaba casi desnuda. Empecé a masajearle la polla a Tor y vi como empezaba a asomar su puntita a la vez que se le iba poniendo muy dura. Yo cada vez me sentía más caliente sentía como me iba mojando y estaba cachondisima. Así que decidí no esperar más me quite mis braguitas y me puse a cuatro patas encima de la alfombra esperando que Tor se subiese encima de mí para penetrarme y desvirgarme. Tenía mucho miedo al dolor y no sabía muy bien lo que hacía pero estaba como drogada por el sexo necesitaba rabo ya y Tor iba a follarme.

Tor empezó a lamerme mi coño lo cual me puso ya como una moto, intente levantar mas mi culo para que se subiera y al fin de un brinco se subió encima de mí. De repente empezó a dar saltos intentando atinar en mi coño pero le costaba no atinaba a penetrarme así que agarre su rabo el cual estaba hinchado, enorme y lo puse en mi rajita virgen y de un brinco brusco me penetro. Dios sentí un dolor espantoso de repente era como si me hubiesen abierto en dos, sentía dolor, escozor y no se era algo muy fuerte. De repente Tor empezó a moverse muy bruscamente a darme envites con su tremendo rabo, creí que no podría aguantarlo gritaba de dolor que empezó a tornarse como un placer alucinante. Ahí estaba yo recién desvirgada por mi perro a cuatro patas con mi perro follandome de manera frenética y lo cierto es que estaba gozando muchísimo, el dolor había empezado a desaparecer y estaba mojadisima con su rabazo abriéndome mi vagina virginal sin piedad alguna.

Al cabo de un rato follandome y los flujos vaginales empapaban totalmente mis piernas del placer que me estaba dando mi perro.

Fue entonces después de un fuerte envite como sentí que Mi perro se corrió e inundo todo mi coño de su semen, era como si me hubiese metido una manguera dentro eso ya me hizo correrme por enésima vez. Me sentía como una guarra bien follada como una perra como había deseado.
MI coño estaba totalmente inundado de su esperma y el permaneció encima de mí con algo que no sabía que era hinchado dentro de mi vagina. Era esa parte que se le hincha en los penes de los perros. Y de repente lo saco sentí como un alivio tremendo fue algo alucinante.
Yo estaba totalmente espatarrada de lo fuerte que había sido aquella escena, fue entonces que vi como tenía también algo de sangre de mi desvirga ion mezclada con semen que salía de mi coño que no paraba de chorrear esperma. Dios que follada me sentía.

Y esa es la historia de como perdí mi virginidad con mi perro, después de eso folle con el mas veces y a día de hoy sigo tocándome muchas veces pensando en aquellos días de lujuria sexual prohibida con un animal. En fin a mí la zoofilia me pareció algo increíble.siempre quise contarlo y decidi publicarlo en estos relatos de zoofilia asi que me decidi a contarlo para compartirlo con todos los aficionados a las relaciones zoofilicas de mujeres y perros u otros animales

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Julio 27, 2016
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